Encuentro literario con Begoña Abad

Nuestro próximo encuentro literario será con la autora Begoña Abad el día 10 de junio a las 19,30 en el Centro Cultural "Julián Sánchez el Charro".
CARTEL_BEGOÑA_ABAD
Begoña_AbadBegoña trabaja para vivir, aunque eso es solo puro accidente. Lo que ha dado verdadero sentido a su vida ha sido descubrir la magia y el poder de la palabra; y lo más importante que ha hecho en ella, ha sido caminar de la mano de sus hijos y creer en el ser humano.
En su día plantó un árbol y -ahora que ya sabe volar- está en la tarea de conseguir su mayor deseo: no desear.
Begoña nació en 1952, en Villanasur del Río Oca (Burgos), y empezó a escribir poemas y relatos desde el Bachillerato. Entre sus últimas obras publicadas caben señalar sus colaboraciones en diversas antologías: La otra voz. Poesía femenina en La Rioja (1982-2005) (4 de Agosto, 2005); y en las sucesivas ediciones de Voces del Extremo: Poesía y Vida; Poesía y Capitalismo; Poesía y Magia, (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2006, 2008 y 2009); Voces del Extremo: Poesía y tecnología (Ayuntamiento de Béjar, Salamanca 2009); Poesía y resistencia (Voces del Extremo de Madrid 2013). Aldea Poética IV: SXO (Ópera Prima, 2009); Mujeres en su tinta: Poetas Españolas en el siglo XXI (Universidad Nacional Autónoma de México, 2010) y 50 Poetas Contemporáneos de Castilla-León (Hontanar, 2011).
Buena parte de su poesía está recogida en sus obras: Begoña en ciernes (Colecc. Planeta Clandestino-4 de Agosto, 2006), La Medida de mi madre (Olifante, 2008), Cómo aprender a volar (Olifante 2012) y  Musarañas Azules en Babilonia (Ed. Babilonia, 2013). Palabras de amor para esta guerra (ed. Baile del Sol, 2013). Un libro de relatos breves Cuentos detrás de la puerta (ed. Pregunta, 2013). También ha colaborado en revistas como Piedra de Rayo, Youkali, La Hamaca de Lona, Viento Sur y Fábula, Álora, la bien cercada.
TEXTOS

LA MEDIDA DE MI MADRE

No sé si te lo he dicho:
mi madre es pequeña
y tiene que ponerse de puntillas
para besarme.
Hace años yo me empinaba,
supongo, para robarle un beso.
Nos hemos pasado la vida
estirándonos y agachándonos
para buscar la medida exacta
donde poder querernos.
              
  de “La medida de mi madre” ed. Olifante

No tengo hipoteca, no tengo dueño.
No tengo coche, no me conducen.
No tengo título, no me admiran.
No tengo bienes, nadie me envidia.
No tengo grupo, nadie me retiene.
No tengo deseos, nada me ata.
No tengo sexo, nadie me entiende.
No tengo futuro, soy dueña del hoy.
No tengo resentimiento, nadie me inquieta.
No tengo deudas, nadie me persigue.
No tengo dioses, nadie me condena.
Soy demasiado mayor para estas cosas,
por eso soy obscenamente feliz.
 
de “La medida de mi madre” ed. Olifante

A los cincuenta me nacieron alas.
Dejaron de pesarme los senos
y los pensamientos que cargaba desde niña.
A las alas les enseñé a volar
desde mi mente que había volado siempre,
y comprobé desde el aire
que mientras yo anduve dormida tantos años
alguien trabajaba afanosamente
recogiendo plumas para hacer esas alas.
Tuve suerte de que cuando estuvieron hechas
me encontraron despierta en el reparto.
             “Musarañas azules en Babilonia” ed. Babilonia