Encuentro literario con José Amador

Nuestro próximo encuentro literario será con José Amador Martín el día 4 de Febrero a las 19,30 en el Centro Cultural "Julián Sánchez el Charro". Nos presenta Desde la ciudad de la luz.


CARTEL_JOSE_AMADOR_pequeña

J_amador José Amador Martín Sánchez (salmantino nacido en Elgoibar, Guipuzcoa, 1951). De ancestros castellanos, aquí vive desde los siete años de edad.
En Salamanca cursó estudios de Química y aquí trabaja en la enseñanza y en el mundo de la imagen (destacables son sus videos “Salamanca, ciudad interior”, “José Ledesma Criado, poeta”, “Las Batuecas, literatura y mito de un nuevo mundo en Castilla” o “Dí tú que he sido” del  XV Encuentro de Poetas Iberoamericanos”, entre otros).

Su obra poética se encuentra en el poemario Ciudad XX (con José Luis Matilla y José Luis de Diego) y en numerosas revistas, como Álamo, Río Arga, Mantxa, Artesa, Zurguén… También en las antologías “Di tú que he sido” (2012) y “Decíamos ayer” (2013). Con Aníbal Núñez, Carmen de Celis y Jaime Siles fundó la revista Base 6.
Ha obtenido los premios Guadiana (Ciudad Real), Pit de Roure (Palma de Mallorca), Lodosa (Navarra), Jorge Guillén      (Valladolid)  y otros.
Dirige la revista digital Crear en Salamanca.


Creación y realidad


La realidad y la creación son la base del artista; realidad es lo que se ve, la creación radica en la interpretación personal que de la misma realidad se hace. Por otra parte la percepción va ligada a la realidad y la creación a crear y creer.
Crear es proceso de la inteligencia y creer es un proceso del alma.
Yo creo una obra y yo creo en lo que hago.
Muchos conceptos hay en la génesis creativa: Realidad (percepción), interpretación (proceso de crear), crear y creer; sobre todo ello vuela como un aire, sin poso posible, la necesidad de que en la mente se generen las ideas. Bajo  estas consideraciones crear es hacer Arte.
Nadie duda que la literatura, pintura, escultura, arquitectura, música, danza y cine son Arte, muchos afirman que la fotografía no lo es o es un Arte menor;  mantengo como principio que todo lo dicho sobre el proceso de crear y hacer Arte, lo cumple la fotografía.
En su origen hay un instante (percepción), un proceso (creación) y una obra, hay, por tanto, una organización creativa; después esta obra se podrá repetir en un soporte y se podrá copiar, llegando a interpretar que hay muchas obras de la misma obra, pero el instante percepción y el acabado es único.
La misma realidad existe para todos, pero sólo algunos la perciben y la interpretan… Unos y otros harán lo mismo, pintarán lo mismo, escribirán de igual manera la creación pero la idea tuvo su origen en un artista que supo y pudo interpretarla como modelo único, copiar en cualquier proceso artístico, entre los que considero la fotografía queda para la ética de cada uno.
 
PIEDRAS PERFUMADAS DE VERSOS
“pintar el color de un sonido, el perfume de un astro, algo
como aprisionar el alma de las cosas”
Rubén Darío
¿Qué tendrán las piedras de esta ciudad
que hablan, cuando los pasos te llevan
prendido en la memoria, al aire entrecruzado
entre arcos y torres, bóvedas y claustros?
¿Qué tendrá la ciudad cuando la besa el sol
y es un dorado tapiz que baña el Tormes?
Acaso es la ciudad de la memoria,
amasada en la nervadura recia de Castilla.
En el paseo, el aire se serena y la palabra
es piedra tejida con primor de plateresco…
Visiones e historias, coronadas de enigmas
y leyendas que perviven en silenciosos ecos.
Y la noche en esta ciudad es alma,
poesía de singular dulzura
dentro del pensamiento.
Belleza en la que arde un manantial de sueños.
Tiemblan los ojos al mirar los versos;
los palacios son abismos insoldables de soledad
y amanece lloviendo,
y aún en la lluvia,
la ciudad es taller de platero, crisol de estrellas.
La música es la sinfonía de las sombras
y habita entre las calles.
Y las palabras y jardines
hablan de otro tiempo, son ruedos de pasión,
luz entregada a la melancolía.
Las fuentes, veleros que cruzan la tarde,
dejan  una larga estela de singular principio:
porque ya nadie habita en la cumbre del cántico,
deshecho entre las luces de olvidados crepúsculos.
Qué tendrá la ciudad, que al contemplarla
tus versos se me vuelven canciones que habitan el espacio,
músicas vivas de palacios y atrios
que se van por la tarde, cuando llegan las sombras
Qué tendrá la ciudad, perdida en la memoria,
entre madreselvas azules, en bosques de silencios,
entre la música que emana de sus doradas piedras,
brillantes al  sol del ocaso, como un sueño infinito.

HOMBRE Y CIUDAD DEL SIGLO XXI
…”Las ciudades me abruman con sus lucernas”…
…” busco más allá de las plazas de las ciudades”.
del poema EL VIAJERO

Márcio Catunda del libro “Jardín de Ortigas”
Muchos días camino por la ciudad solitaria,
la ciudad de mi libertad,
muchos días encuentro las cancelas del viento cerradas
y nadie comprende qué es estar frente a una puerta
sin palabras que entren en el corazón,
con todos los silencios de miles de personas
de un pelotón de siglos olvidados 
caminando a tu lado…
hombres que aman mucho la libertad ,
aprisionados por las palabras vacías
por  las ocasiones huecas,
que se retuercen por túneles de soledad,
sin tiempo para acudir al silencio
a contemplar la tierra y comprenderla.
Muchos días a la ciudad solitaria llega
ese viento silbante olvidado en la noche,
que empuja los días y las horas
que llama a la puerta inmaterial de la conciencia
que ahuyenta los fantasmas crispados de los sueños
y acaricia la frente
Ese viento hecho aura suspendido
en el cielo alzado de la ruina que es lo humano
con rumor de paisajes de cristal
en los que canta la aurora
donde nace el amor
y la esperanza se mece entre mieses de promesas
y de sueños,
que se enlaza en las sedas impalpables de la noche
a la luz de mil soles.
Luz que inunda las cancelas con la costumbre
de la hora y el paisaje,
que vino a acompañar el paseo del hombre solitario
que vaga por la ciudad de la memoria
con el amor y la música que nunca destruyó,
con la devoradora llama  que cae como rocío